Villaescusa 29 de Julio.
Con la mayor sangre fría un impertérrito torero se planta en
medio de la carrera dispuesto a no moverse. Dudaron los tres de
negro si arrancarse contra el valeroso torero, quien, muy serio,
impasible, mandando sin alharacas, les dirigió con la mirada hacia
la otra acera para admiración de la numerosa afición presente. El
torero que toreó a lo grande sin necesidad de torear, fue muy
felicitado tras el lance.
El jurado
acordó premiarle con una caja de polvorones del Toro de la Vega -los
mejores del mundo- y diploma acreditativo.
QUINTO PREMIO
Castronuño, 29 de septiembre.
A cara
de perro, en mitad de la carrera y solo como la una, nuestro torero
tomó el eje y tuvo el valor de quebrar al primer cuatreño,
recibiendo notable tarascada. Encorajinado por la mala crianza del
toro, se fue a por el castaño que venían en hilo y le dejó sentado
dando prueba de tan fina técnica como superior vergüenza torera.
El jurado
acordó premiarle con una caja de polvorones del Toro de la Vega -los
mejores del mundo- y diploma acreditativo.
CUARTO PREMIO
Ledesma, 10 de Junio.
Nadie
en sus cabales duda que la veteranía es un grado; y la de este par
de toreros, una cátedra. El maestro de la visera asentado en las
bardas, colgando las piernas, citaba al cinqueño con su
paraguas abierto; cuando arrancaba, le bastaba levantarlas para
encelarle y trastear. Llevaba como ayudantes a un sobresaliente
armado de pincho moruno (por si algo fallaba), y a un torerillo peón
tan sobrado de escuela como falto de talanquera que trató de huir en
lo más duro del lance, aunque se lo impidió el sobresaliente .
El jurado
acuerda premiar al maestro y al sobresaliente con una caja de
polvorones del Toro de la Vega -los mejores del mundo- y diploma
acreditativo. Acuerda reconvenir al peón, aunque siendo Navidad,
también regalarle el Manual de Táctica del Patronato.
TERCER PREMIO
Soria,
9 de Junio.
El
espía convertido a la verdad (premiado más adelante) decidió
entregar las sospechosas gafas rosas con las que veía el mundo
invertido a cierto fotógrafo que a su lado paraba; entonces, el
fotógrafo, bien como poseído, bien por las muchas dioptrías, comenzó
cometiendo errores de bulto y terminó con un desplante tratando de
manifestar a la afición que su torería no le abandonaba aún ciego
física y moralmente por causa de las dichosas gafas. Hemos tratado
de contratarle como fotógrafo de esta página y nos ha dado cierta
sospecha, pues tomando un chisme en los garigolos de Valonsadero,
donde ponía “menú anticrisis”, leía “menú anticristo”,
así que ha quedado el negocio para mejor ocasión
El jurado
acuerda premiarle con una revisión a todo trapo en Óptica
Tordesillas, una caja de polvorones del Toro de la Vega -los mejores
del mundo- y diploma acreditativo.
SEGUNDO PREMIO
Soria, 9 de Junio.
Tierra
de milagros, un bicho a la vez con guarismo 7 y 8, mira de reojo …
al enemigo!. Al espía animalista de color (negro) se le caen de
golpe todas las filosofías viendo arrear al castaño. Quedó como la
mujer de Lot: Alelado, con las gafas rosa de la mano; luego, como
San Pablo, descubierto el error en que vivía, se puso a torear
echándose en falta algo más de instrucción, pero daba gloria verle
brincar entre aquellas peñas tan contento y tan torero.
Como
nuestro jurado es consciente del mucho valor necesario para abjurar
de errores y comenzar a andar el espinoso camino de lo real, acordó
incentivarle premiándole con alojamiento y estancia gratuita durante
el próximo Colegio de Lanceros y a mayores, una caja de polvorones
del Toro Vega.
PRIMER PREMIO
Tudela de Duero, 17 de Julio.
Si la
cara es el espejo del alma, basta mirar a los ojos de estos
valientes atalancados para concluir la serenidad que les embarga.
Impasibles ante el peligroso cinqueño que va a levantar su defensa,
tapan luces sin que el menor gesto delate los naturales temores;
mientras, el guardia municipal (bastante optimista) trata de
mantener unidos los largueros.
Notando el
jurado que estos toreros de Tudela parecen japoneses, acordó
premiarlos con una caja de polvorones del Toro de la Vega -los
mejores del mundo- y diploma acreditativo.
A todos los
recompensados, nuestra
más cordial enhorabuena y exhortación para que sigan añadiendo nuevos
lauros a la tauromaquia popular.