CAPITULO VI
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| Parte con capacidad decisoria: Veterinario/Vaquero o Ganadero/Docto en Taurología/Representante de la Villa/Representante del Patronato del Toro de la Vega. | |
| Parte sin capacidad decisoria: Todos los que a tal acto quisieran sumarse, que podrán aconsejar y opinar, pero no decidir. |
2º El tipo de toro que la experiencia aconseja se caracteriza por:
| Edad entre 4 y 7 años. | |
| Peso proporcionado a su casta y edad, entre 500 y 700 Kg. Pero nunca engordado para mayor lucimiento. | |
| Casta, la de la tierra. Toro razonablemente alto, aveletado, ligero de pies, bien armado y sobre todo, sabio. | |
| Parece que conviene elegir el toro entre las ganaderías de la Villa y, más concretamente, al toro-padre que conozca el término. |
3º Que se traiga a los prados comunes de la villa desde un mes antes del torneo.
4º Que "se le enseñe el camino". Es decir, se le pasee por el término para que ventee y conozca el palenque, de igual manera que lo conocen los torneantes.
5º Conviene sea traído a la Plaza Mayor de la Villa en encierro diurno o nocturno, a pie o a caballo, pero no encajonado, porque este método molesta al toro.
6º Una vez en la Plaza, pruébesele brevemente el trapío sin usar capotes ni ningún objeto propio de la corrida.
7º Si el toro fuera definitivamente aceptado por la Villa, trasládesele a toriles. Si no lo fuera, provéase de otro toro.
8º Que tenga la villa mucha cordura y ningún apasionamiento cuando decida si el toro es apto o no para Toro de la Vega y la última decisión la tomará la figura que fuera cabeza de la Villa, alcalde actualmente, o la Institución que organizara el torneo; pero siempre conforme al sentir común.
9º Que el toro pase la noche en toriles con la mayor comodidad y vigilancia a prudente distancia, sin molestarle en su descanso.
10º Que en la mañana del segundo Martes de Septiembre, sobre las 10 o las 11, a toque de reloj suelto y con la más solemne música que se pueda, se dé orden para soltar el toro a la Plaza y, cuando salga, se le coloque la divisa con los colores de la Villa.
11º Que sea breve la estancia del toro en la Plaza.
12º Que abiertas las puertas de la Plaza que dan paso a la calle de San Antolín, quede paso libre al toro para que éste, bajando dicho calle, el Empedrado y el Puente, acceda al pago del Cristo donde puede elegir viento.
13º Las necesidades y servidumbres de algunos tiempos pudieran impedir temporalmente el cumplimiento de lo anterior. Ante tal caso tómese la medida oportuna en lo que cese la causa, dentro de la filosofía del Torneo.