CAPITULO IV
QUE TRATA DEL ALANCEAMIENTO.
Introducción:
Resulta de mucha conveniencia clarificar el acto de alancear, por
evitar los incovenientes que de la turbieza se siguen.
Entre los modos de alancear caben dos categorías:
ALANCEAMIENTO A PIE: Con tres modos:
- Modo de alanceamiento al quiebro: Apoyando el cuento o mástil de
la lanza en su parte posterior, contra piedra, árbol u otro firme,
el lancero cita al toro. Mientras, la lanza permanece tirada en el
suelo.
Al ser el lancero embestido por el toro, le quiebra al tiempo que
eleva la lanza; el toro descubrirá su pecho al quiebro y llevado de
su inercia se autoclavará.
Es modo de dudose ejecución y peligroso; tanto más con el toro
grande y sabio que requiere el torneo.
- Modo de alanceamiento a lanza echada: El lancero entrará a la
carrera y de flanco al toro, cuando éste vaya al paso y extendiendo
fuertemente el brazo, manteniendo el mástil de la lanza asido por
su cuento, tratará de alcanzar al toro en alguno de los puntos
vitales. Es el modo más frecuente de alancear.
- Modo de alanceamiento al embestir: Asiendo con ambas manos el
mástil, el lancerose abalanza contra el flanco del toro; el toro,
al divisarle, embestirá. Pero no cesando por eso en su carrera, y a
diferencia del modo a lanza echada, se busca el choque, lanzando el
lancero con todo su peso el mástil para conseguir el máximo efecto
en la lanzada. Es modo de efectos fulminantes pero peligrosísimo.
ALANCEAMIENTO A CABALLO: Se entiendeque se trata de alancear y no de
garrochear. Tiene tres modos:
- Modo de alanceamiento a lanza tendida. Entrando el jinete a la
mayor velocidad posible, en igual sentido que avance el toro, se
colgará sobre el caballo del lado que toque al toro, y al paso
extendiendo fuertemente el brazo, manteniendo el mastil asido por su
cuento, tratará de alancear. Existe otra variante de este modo, muy
difícil de ejecutar y consiste en alancear asiendo el mástil con
las dos manos.
- Modo de alanceamiento al quiebro: Citando al toro con el caballo
quebrará de frente o al círculo, alanceando en lo que deje
descubierto el toro.
- Modo de alanceamiento a lanza cruzada: Parecido al modo de lanza
tendida, pero la lanza va asida por el centro del mástil y el
jinete no se inclina del lado del toro.
La lanza se ase con el brazo contrario al lado del toro y forma un
ángulo adecuado con el eje mayor que define el caballo. Los efectos de
este tipo de lanzada suelen ser leves.
Según las dichas formas decantadas por la costumbre,
Se ordena:
1º Los alanceamientos sólo podrán efectuarse en el palenque.
2º No tendrá el lancero, en las proximidades de donde alancee,
refugio notorio.
3º Ningún lancero usará para alancear obstáculo natural o
artificial. Buscando siempre el terreno llano y despejado; dado que así
cumplirá a la esencia de este torneo, que es el enfrentamiento cara a
cara del lancero con el toro.
4º Si el toro saliera del palenque, y por tanto fuera vencedor,
regresen los lanceros a la villa y tengan al toro por justo y alégrense
por ello.
5º Si el toro saliera del palenque, aunque luego regrese a él,
nadie lo alancee.
6º Nadie se atreva a clavar lanza una vez caído el toro. Y
considérese el torneo finalizado.
7º El torneante se mostrará muy cortés, como hidalgo, con los
demás torneantes, evitando las malas formas. Y si surgiera disputa,
compórtese con humildad y resuélvala con buenas palabras.
8º El torneante tendrá obligación de respetar al toro, según lo
contenido en los apartados que de los derechos del dicho toro tratan.
9º El torneante de a caballo cuidará de que su animal esté bien
amaestrado y no constituya excesivo peligro para los torneantes de a
pie.
10º El torneante de a caballo tendrá obligación de cortar al toro
con su caballo cuando algún torneante de a pie fuera embestido y
derribado, sabedor de que es la única y leve defensa con que contará
en dicho caso el torneante de a pie.
11º El torneante de a caballo que perdiera en el torneo dicho
caballo, no reclamará nada a nadie.
12º El que asistiere de otras partes del mundo o universo y quisiere
ser torneante, tendrá derecho a ser informado muy cumplidamente; mas si
su intención, Dios no lo quiera, fuera denostar e infamar este torneo,
teniéndole por necio ante tal circunstancia, despídasele en mala hora.
13º Todo torneante tiene derecho a embadurnarse con sangre del toro,
en el caso de que fuera muerto dicho toro. Y entiéndase esta
antiquísima costumbre como símbolo de haber participado en el torneo.
Y téngase buen orden en el caso.