Jesús López Garañeda.
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Se clausuró la XIV Semana Cultural taurina de Valladolid con la presencia en la mesa de la Asociación taurina de Parlamentarios en la que intervinieron Miguel Cid del PSOE, senador y alcalde de Ciudad Rodrigo como Presidente de la Entidad; Javier Marqués, senador del PP y miembro de la misma Entidad. No pudo acudir y excusó su presencia el Vicepresidente Pío García Escudero. Completó la Mesa el Director General de la Consejería de Interior y Justicia Luis Miguel González Gago quien realizó el acto formal de clausura. Llena la sala de Caja España por un público expectante que atendió y "mantuvo la respiración" escuchando a los parlamentarios aficionados a los toros, especialmente ante la situación creada en Cataluña con los políticos, muchos de los cuales se ponen de lado o de perfil, ante el tema de toros cuando hay un cóctel de demagogia contra la fiesta. Los
senadores del reino de ayer y de hoy, Miguel Cid y Javier Marqués,
miembros de los grupos políticos mayoritarios en España presentes en
la mesa, moderada por el estupendo aficionado y crítico taurino Santos
García Catalán, pusieron el énfasis en los compromisos de todos los
estamentos taurinos para analizar con emoción, sentimiento y realismo
los furibundos ataques que se vienen sucediendo contra la fiesta
nacional de los toros. Marqués abogó por el desarrollo de la sociedad
taurina para la defensa y promoción de los toros y criticó el que,
ante estos ataques surgidos desde el ámbito político, hay colegas en
la función pública que se callan, no contestan o se ponen de perfil,
"de mi partido y de los demás". Puso el dedo en la
llaga cuando habló de los "PAGOS COMPENSATORIOS" que tiene
también, y debe tener, el ganado de lidia ante los grupos en el
Parlamento europeo, algunos de cuyos miembros quieren evitar que cobren
los ganaderos las ayudas a las que tienen derecho como cualquier otra
explotación agropecuaria de vacuno europea. Por su parte el que fuera alcalde de Ciudad Rodrigo Miguel Cid, militante activo del Partido socialista y abogado destacó en sus palabras la "contumacia y fanatismo antitaurino" que quiere terminar con el rey de la pradera o guardián de la dehesa, como definió al toro bravo, destacando el medio millón de hectáreas de las dehesas españolas dedicadas al cuidado del toro de lidia. Criticó duramente la actitud adoptada por la esquerra republicana de Cataluña por su actitud ante los toros, cuando -recordó muy acertadamente- "que el 21 de junio de 1936 en la corrida benéfica celebrada en Madrid asistió el Gobierno republicano en pleno. A ver si ahora, por lo estrictamente correcto, políticos de un gobierno fueran capaces de asistir en pleno a una corrida de toros". Enfatizó
y recalcó también la aplicación de la ley del Gobierno francés ante
las manifestaciones de antitaurinos en los días de corrida en las
plazas, con sus insultos y provocaciones hacia quienes libremente acuden
al espectáculo, y la medida adoptada por el país galo de separar esas
manifestaciones a mayor distancia del lugar en donde se celebra la
corrida de toros. En su alegato final, no exento de emoción incontenida,
el parlamentario socialista pidió a todos que se defienda este
patrimonio cultural de la humanidad único e irrepetible como es la
grandiosa y espectacular fiesta de toros, poniendo el ejemplo dado
recientemente por el Consejero de la Junta de Castilla y León
Fernández Mañueco en la Universidad de Salamanca.
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