EL PATRONATO EN FUENTEGUINALDO

Fotos: José Carpita

Queda mucha tauromaquia popular por divulgar.

Santuarios escondidos en los montes de Salamanca, Soria, Segovia, etc… celebran sus toros repletos de vigor sin que a pocos kilómetros sepan nada –o casi nada- de lo acontecido. Incluso podríamos extender la reflexión a nuestros vecinos portugueses, ¿Qué sucede por allí?.

A veces dudamos si conviene o no a la buena salud de nuestra tauromaquia divulgar dónde están y cómo son esos santuarios, pues siempre late el riesgo de que atraídos por lo que consideran folclórico, los simpson invadan el templo, desvirtúen las ceremonias e incluso lleguen a interferirlas dejándolas irreconocibles. El patético simpson acude de oyente a nuestras ceremonias (taurinas, religiosas, culturales etc..) para reforzar su autoestima mediante el mecanismo de hallar algo relevante que despreciar. Tachándolo de brutal, retrógrado etc… regresa al barrio urbano tan contento de sí y de su cultura, ahora puede precisar quienes son los buenos y quienes los malos. Todo resuelto

 

El sábado 23 de Agosto hubo celebración en el Santuario de Fuenteguinaldo, extremo salmantino de Castilla a las fronteras de Portugal; fortaleza sobre recio mogote de tan empinadas calles que hasta los toros sufren el ascenso y escuela del toreo popular, pues sus cosa de 800 habitantes traen el arte de largos años atrás.

Lo sucedido queda perfectamente descrito en la colección de fotos obtenida por el incansable Jose Carpita.

 Encierro completo y de los de verdad; es decir, de aquellos que ocupan el término municipal, emplean razonable ganado y dan lugar a la participación de todos los estamentos : caballería, atalancados, corredores, cortadores y toreros de fortuna. A eso y sólo a eso, llamamos encierro completo.

Notabilísima fue la actuación de la caballería fronteriza salmantina. Pocas veces se ve aguantar tanto con el toro a la grupa; dirigiéndole merced a encelarle y soltándole al alcanzar el punto convenido. Prácticamente nunca se ve gobernar al cumplido toro …sin vara!, con la grupa del caballo!. Véanse se las fotos …. Porque seguramente detallen la mejor acción de un jinete durante este verano.

Los corredores pudieron practicar su arte en los términos que impone el encierro fragmentado y con toros aislados que se iban fácilmente hacia donde les llamaran.

Cortar tenía su música. Los toros, instruidos debido a la duración del encierro y  perfeccionados por la continuidad y variedad de lances, desarrollaban una embestida más eficiente a cada rato que pasaba; debido a esto, los buenos cortes del principio fueron cediendo el lugar a los toreros de fortuna.

Estos toreros obran como sus homónimos los soldados de fortuna : aparecen sin contrato, armados heterodoxamente, se plantan donde les parece (casi siempre en zonas batidas), campean y lucen confiando en la generosidad del general o abundancia de botín, si saliera tacaño el entorchado; pero sobre todo, en la autosatisfacción obtenida de los lances. Lucieron habilidades en Fuenteguinaldo, donde los de casa fueron reforzados por los vecinos portugueses de Villafranca.

Los atalancados –guinaldeses y foráneos- lancearon a lo grande y a lo fino. Véanse las fotos …… El toro ha descubierto cómo levantar la defensa. Empuja levantando. Cargan los atalancados el peso de sus cuerpos para contrarrestarle; no ceden y al final, el toro, impotente, marcha a otros pagos.

A las recias actuaciones esbozadas debe sumarse la belleza del entorno, amplitud de la carrera y comodidad y seguridad del atalancado, mejorado por las fuertes tapias, de modo que la conclusión resultó satisfactoria : Nada tiene que envidiar Fuenteguinaldo a cualquiera de los muchos y buenos encierro castellanos.

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)