El sábado 9 de Agosto tuvo
lugar en Castrilllo de la Guareña (Zamora) el encierro a caballo.
Ya próximos a la villa, fue
descubierto por el toro uno de los aficionados que semioculto entre
rastrojos veía pasar la cabalgada.
El animal comenzó a buscar
hasta ir poco a poco separándose. Poco después, trataron de embocar
al toro la caballería y peones que podían aguantar la polvareda,
pero lo óptimo del terreno facilitó la retirada del toro, quien se
encaraba y arrancaba si la pendiente le favorecía.
Se vieron bellísimas escenas
entre polvaredas que a modo de velo, cubrían las acciones sobre un
fondo mitad amarillo, mitad azul , desaparecían tras cruzar la
divisoria y se activaban en la siguiente ladera.
Un encierro para la caballería,
donde pudo lancear a su gusto.