Esta villa es una de las muchas que
celebra el Carmen con encierros cada año más concurridos. Las fotos
- pocas y sacadas precipitadamente por llegar tarde- dan fe de la
numerosa afición que en la tarde del viernes 18 se reunió en la
amplia carrera dispuesta para correr animales de Taru.
Salieron agrupados y así
permanecieron, corriendo por el eje de la calle entre dos nutridas
filas de atalancados; como llevaban trote tranquilo, pudieron los
corredores hacer sus carreras largas y sin apreturas.