EL PATRONATO EN SAN FELICES. Sábado 10

Foto: Jose Carpita

EL PATRONATO EN SAN FELICES. Domingo 11

En San Felices corrieron los primeros toros para celebrar el Noveno; fiesta declarada de Interés Turístico Regional. Pese a lo fresco del día y a la lluvia, que no cesaba de caer, se siguió adelante con el programa previsto.

Dadas las circunstancias climatológicas, no acudió el gentío del año pasado, reservándose para el domingo y eso permitió a los aficionados asistentes disfrutar del toro casi en exclusiva. Era más fácil lancear disponiendo de huecos en palenques y talanqueras; correr sabiendo que el camino está despejado y torear de fortuna desde puertas y carros al controlar el toro con más precisión : también era más arriesgado.

Comenzó la jornada con el Toro del Aguardiente. Nos dijeron pertenecía a José Juan Pérez-Tabernero Población, habiendo pastado en la finca Arevalillo, de Olmedo de Camaces; un Santa Coloma de la rama Graciliana. Lustroso, ligero y algo astracanado; sólo desmerecía en su trapío el excesivo afeitado sobre cornamenta ya de por sí escasa, como la que suele presentar este encaste. Pero ponía respeto.

Por allí paraban aficionados de La Empalizada de Montemayor y cortadores toresillanos como Felipe Abril etc ... que no se arredraron ante el estado del suelo, pudiendo verse buenos cortes en la plaza.

Ya en la calle, el toro asentó vigilando los movimientos de atalancados, arrancando hacia tablas y rematando. En uno de estos lances sucedió accidente : salió el toro tras un cortador; tomó éste talanquera sin superarla completamente con lo cual podía rematar el toro sobre las piernas; acudió al quite otro cortador, citando muy en corto y de pronto, el toro cambió de objetivo haciendo hilo hacia el quitador y alcanzándole por –al menos dos veces- en la pierna derecha. Izado a los palenques, dos atalancadas, con el toro a sus pies, le colocaron torniquete mientras se le evacuaba. Pese a lo aparatoso y profundo de la herida no parecía haber alcanzado puntos vitales. Deseamos la más pronta recuperación a este aficionado que estuvo toda la mañana con solvencia en la cara del toro.

El encierro de a caballo resultó bien conducido hasta embocar el casco urbano, donde se ahiló, acolándose los cuatro animales que le componían. Aunque ligero, no venía disparado, este factor junto con la cantidad de espacio disponible, permitió a los corredores correr a su sabor largos segundos encima del toro, sintiendo a su espalda el retumbar de la caballería entre la lluvia y componiendo escena cargada de autenticidad y belleza.

Mañana domingo seguirán los toros corriendo por San Felices en unas fiestas que gozan de gran renombre entre la afición.

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)