EL PATRONATO EN LOS PREMIOS TAURINOS DE ÍSCAR

Texto: Jesús López Garañeda
Edición: Luis Miguel Rodríguez

La Asociación taurina y Cultural de Íscar, la popular villa vallisoletana, celebró el acto de la entrega de premios a la mejor faena de su feria taurina del año pasado que en esta ocasión recayó dicho galardón en el centauro portugués Diego Ventura, hijo de uno de los mejores domadores de los últimos tiempos y veedor destacado de caballos de torear que  se hizo en la finca de los hermanos Peralta quienes le enseñaron muchas de las cosas del rejoneo que todo buen caballero rejoneador debe conocer y saber.

Este trofeo al mejor rejoneador de la feria de Íscar, uno más a los muchos galardones recibidos en su ya amplia carrera de maestro en tauromaquia a caballo, fue entregado por el Presidente de la Peña Severino Sansegundo Escribano a quien acompañaba el Concejal delegado de relaciones institucionales Carlos Sánchez  en representación del alcalde Alejandro García Sanz.

Diego Ventura agradeció el renocimiento y valoró en su justa medida este premio, recordando la faena completa especialmente al primero de su lote en la corrida de las fiestas patronales iscarienses, así como la actuación de su cuadra de caballos, excelentemente preparada.

Diego consiguió llenar el salón de actos municipal con público de todas las edades, pues ya se sabe la extraordinaria afición a los toros de la buena gente de Íscar. Por allí estaban, entre otros muchos, el maestro Eugenio Gómez García, director de la banda de música de Íscar al que recordamos con afecto y cariño, especialmente en esos días de encierro cuando la banda interpreta el alegre pasacalles y diana a la misma puerta de la Casa Consistorial, alegrándonos los oídos; Ángel Capellán, Presidente de la asociación El Comeso de Portillo, aficionado impenitente y extraordinario caballista que va y viene por esos pueblos del Dios montado en su caballo corriendo los encierros; Cruz Catalina, antiguo compañero en las lides informativas de los periódicos vallisoletanos; y el viejo fotógrafo iscariense, con su máquina al hombro tirando instantáneas de los diversos momentos y con quien bebimos un vaso de clarete de Cigales y recordamos algunos momentos significativos de la fiesta de toros en Íscar.

Pero vayamos al premiado, Diego Ventura que cuenta con una cuadra de caballos donde “chocolate”, “manzanares”, “poema”, “guaraná”, “México”, “cali” o “distinto” le ayudan cada tarde al triunfo. Yo mismo le pregunté si los rejoneadores estarían dispuestos y serían capaces de rejonear toros en puntas, como se rejoneaba antes, y no estos toros a los que les falta la mitad de la cuerna por habérsela serrado. El maestro me contestó que así se rejoneaba antiguamente y me recordó a Josechu Pérez de Mendoza a quien conocía personalmente o a Antonio Honorato Machuca por referencias de ese mundillo. “Hoy los caballos valen mucho más que los utilizados en el rejoneo antiguo donde cualquier penco podía valer. Y perder un caballo de estos por una cornada, después de haberles domado durante muchos años, sería nefasto, una auténtica tragedia”.

También le pregunté por qué los rejoneadores sólo querían lidiar toros pastueños, de estos que van y vienen, galopan sin demasiada malicia, como por ejemplo son habituales los del encaste Murube. ¿A ti no te gustaría torear Albaserradas o Santa colomas?. -“De esos he toreado muchos, algunos me las han hecho pasar de a kilo, y no me gustan tanto como los murubeños”.

Diego Ventura, el rejoneador en boga por oficio hoy día en este mundillo con Hermoso y Bohórquez, representan el esfuerzo bien realizado y el trabajo artístico bien hecho, con verdad, enseñando los pechos del caballo y ejecutando las suertes más puras del bello arte del rejoneo cada tarde y en cada plaza en donde va. Por eso fue premiado en Íscar por la Asociación Taurina y Cultural. ¡Enhorabuena!.

 

 

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)