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Texto :Ana Blanca Bartolomé
Foto : Gerardo Abril
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Domingo 12 de agosto nos dirigimos hacia Castrillo. El encierro a caballo había congregado a muchísimos aficionados, en este caso era la primera vez que íbamos a este encierro y el tiempo acompañaba con un sol radiante. Dirigiéndonos desde la plaza hacía la entrada, llegamos por donde debían entrar los toros y vimos que era imposible porque la zona de acceso se encontraba llena de coches, sin ningún tramo de manga por el cual pudieran pasar los animales. Todos los vehículos campaban a su capricho sin que nadie organizara; eso no impidió que tiraran los cohetes y diera comienzo el encierro. Salieron desde el prado novillos, bueyes y caballos hacia el pueblo y se encontraron enseguida con vehículos de toda clase: coches, motos, quas,... un desastre pues no parecía que nadie pusiera el más mínimo orden. Con esto, sucedió lo que era lógico; el encierro se rompe y los caballistas llegan al comienzo del pueblo con un novillo pero está la entrada cerrada por los coches, el toro no puede entrar en el recorrido, vuelve para atrás y se escapa. Intentan los caballistas traerle de nuevo hacia la entrada pero sin los bueyes, es ingobernable y se aleja otra vez de la entrada. En ese momento el resto de la caballería se aproxima con otro de los astados y la parada de bueyes, pero les pasa lo mismo; entran, salen, vuelven a entrar y otra vez a salir; los caballistas no les dejan que se alejen y el buen hacer del ganadero Mayoral y del caballista tordesillano José Carlos Rodríguez, consiguen que el toro entre en el recorrido. Una estampa preciosa el torear de José a caballo, citando al toro de frente y metiéndole hacía el recorrido urbano; muy bien, fue estupendo. Por las calles el toro fue rápido recibiendo algún buen corte por parte de los aficionados que allí nos reuníamos. Una vez llegó a la plaza aunque algo cansado, el novillo dio muestras de bravura y raza pues embestía y llegaba a tablas raudo detrás de los mozos. Mañana dura sin duda la vivida en Castrillo aunque siempre queda algo que recordar; esperando que mejoren las deficiencias del encierro - es fácil hacerlo- un saludo a todos los de la villa y a continuar con las tradiciones y fiestas.
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