DETALLES SUELTOS DE LA PEÑA

Texto: J. López Garañeda

Después de revisar la colección de fotografías sacadas con motivo de las pasadas fiestas de la peña y a fin de poner aquí algunas de ellas que también dicen de actividades y desvelos hechos por muchas personas para que todos tengamos en la retina del recuerdo, han aparecido algunos momentos de sucesos que a buen seguro distraerán a quien leyere.

Vamos a ello.

1.- Primeramente presentamos una fotografía que nos pasó nuestro buen amigo Juan  Rodríguez en la que se ve a la señora Justa Antón, la madre de Gerardo, que es quien elabora un rico ponche casero que gusta de probarse por más gente de la que en realidad se puede atender.

Especialmente en los días de la peña su casa en las estribaciones de San Lázaro y dando casi vista a la plaza de toros es visitada por numerosas personas que saben que en esos días el ponche casero de Justa corre desde las botellas a los gaznates sedientos de cuantos lo demandan. Y ella, sin pedir nada a cambio, como una tordesillana más ofrece el líquido elemento a los visitantes que brindan y cantan canciones de fiesta. Si además ese ponche luego será servido por el patronato del Toro de la vega en el puesto del mercado medieval se entenderá de sobra que esa bebida espirituosa sea conocida tanto o más que la del toresano padre Evencio.

Rico Ponche el de Justa, dulce y agradable, suave y fresco, ambrosía al caer el verano, componente más de las fiestas de la peña. Ella, madre, abuela y bisabuela, sencilla y amorosa mujer nunca pone mala cara y da lo que tiene. Por eso merece salir aquí para que todos la reconozcamos y deseemos buena cosecha para el próximo año.

2. - Dos jóvenes pertenecientes a la peña el batisterio cuando estaban a punto de dar las once de la mañana y las gentes todavía se colocaban en pretiles, ventanas, talanqueras y balcones para ver al toro de la vega, decidieron  anunciar  jocosamente, pizarra en ristre, los minutos que faltaban para el torneo tal cual hacen las vedetes que contonean sus cuerpos en los rings donde los púgiles de boxeo van a celebrar su combate. Esta vez la cosa no tenía malicia y, entre risas de la concurrencia, dicen que faltan 50 minutos para el comienzo del espectáculo.

3.- El escaparate ganador de los premios de embellecimiento de esa parte del comercio es ahora el objeto de nuestra atención. Se trata de un establecimiento de peluquería situado en el foraño, exactamente en el sitio en donde antaño hubo una tienda de aguardientes, posteriormente el bar noche y día y más adelante una parafarmacia. El gusto demostrado por sus reponsables y propietarios queda perfectamente expuesto en esa participación imprescindible también del comercio de la Villa que hace de las fiestas su objeto de exposición, logrando además como en este caso, el reconocimiento de los demás. Hace algunos años, el Ayuntamiento recogía en el programa festivo que se adornaran los escaparates con motivos peñeros. La Asociación de pandas ha retomado aquella disposición y promueve esta simpática e importante actividad.

4.- Uno de los carteles que se presentaron al Concurso y que no obtuvieron premio, pese a su originalidad, distinción y buena ejecución, ha sido esta creación de Francisco Javier Mayordomo, el cual regaló el mismo al patronato para que lo luciera en su sede, en donde se puede contemplar. No obstante es momento de recogerlo aquí en la web sirviendo como felicitación al autor por haber sabido plasmar una idea con sentimiento  original. La pluma adornada con cintas de colores tal como una lanza del torneo toroveguista apunta a la hoja del calendario con el día señalado de la fiesta. Dice una leyenda que “hacen la voz y la pluma como la lanza en el torneo del Toro de la Vega” y Mayordomo en este caso lo ha plasmado con acierto.

5.-La banda de música municipal, a cuyo director retratamos en la sección personajes de la peña, aparece ahora en el momento entrañable del día de la Guía cuando interpreta el fantástico pasodoble de Vicente Santimoteo Maderuelo “llegó la peña”, auténtico himno tordesillano, lleno de vigor, armonía y belleza. Vicente Santimoteo, autor de la música y Eusebio González, autor de la letra, elaboraron una partitura que todo el mundo que asiste a las fiestas de Tordesillas conoce y tararea con emoción. El pasodoble llegó la peña que debe ser cantado una y otra vez, por ser el característico de la localidad tal cual se hace en Peñafiel con el “chúndara”, en Toro con“el tío Babú”, en Medina con “los novillos” ,en Íscar con su jota o en Cuellar con su “a por ellos”. Y aquí todos escuchan la primera vez que se interpreta en el día de la patrona de Tordesillas.

6.- El baile de los Mantones de Manila el martes de la Peña desgrana sus notas musicales por entre el aire y los viejos cantos de la Plaza Mayor, una vez acabado el torneo del Toro Vega. A él acuden vecinas y forasteras, ataviadas con sus galas y sus mantones bordados con hilos finos de colores luciendo la galanura que como tordesillanas reconocemos y gustamos. Claveles rojos, amarillos, blancos, una banderola de fiesta lucida en la plaza mayor de Tordesillas, aireada al viento y reluciente con el sol del mediodía brillan más si cabe el Martes de la Peña, el martes del Toro Vega.

 7.-La federación de borrachos independientes –FBI- posa en la plaza mayor con guitarras y alegría. Su identificación con pelucas y todo se hace difícil especialmente en esa noche mágica de los faroles cuando todo es buen rollo y contento. La fiesta del sábado de la Peña concurrida de mocerío que con diversión y buen humor canta, baila y bebe se ha hecho merecedora por sí misma de nuestra peculiar atención. Las pandas saltan y se ríen, participan en la juerga y lo pasan bien con amigos y familiares. Y en este caso no sé si nos pidieron o no la documentación. Por si acaso, aquí quedan para el recuerdo.

Y con esto y un bizcocho, hasta el año que viene que volveremos con más y mejores momentos para gusto del lector. 

Patronato del Toro de la Vega. Tordesillas (Valladolid)