Texto : J. Ramón Muelas
Foto : Jose Carpita & Gema Losada & Gerardo Abril
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En Tordesillas siempre nos ha parecido mucho mejor la novillada que la corrida; bien fuera porque la comisión-ayuntamiento tenían más libertad para elegir en la segunda, bien porque los novilleros no tienen tanta vara alta como los toreros, el caso es que la novillada resultaba de mayor interés, sobre todo si los afeitados eran prudentes. Este año venían los "Cándidos", esos duros novillos de los herederos de Cándido García Sánchez santacolomeños en buena parte y de grato recuerdo. La tarde del Miércoles de la Peña el paseíllo era un poema; maestros y peones lucían gesto de preocupación ante lo que se les venía encima; ni más ni menos que seis utreros larguísimos por encima de los 400, lustrosos, fornidos y ... también enteros; animales para lidiar dominándolos pero que planteaban grave problema : se volvían en un palmo, de modo que los toreros debían llevarlos muy bien embarcados para darlos salida y situarlos a distancia conveniente; ahora bien, eso implicaba disponer de exquisita técnica capaz de quedar la muleta entre los ojos sin que los punteos llegaran a tocarla, lo que no era el caso. Los tres novilleros tuvieron delante una corrida de toros que no se ha visto durante la temporada en muchas plazas de segunda ¿Qué florituras iban a hacer?. Se mandaron picar con exceso, pero los novillos resistieron. Se banderillearon al sálvese quien pueda porque los peones no estaban por la labor y en todo momento los toros mandaron en la plaza. Llegada la hora de espadas la cosa se complicó aún más. ¿Quién se metía allí dentro?. Carlos Guzmán, Agustín de Espartinas y Enrique Guillén tuvieron faena que resolvieron conforme a la experiencia de cada uno y que a todos les servirá para su currículo; podrán blasonar de haberse enfrentado a toros de verdad, enteros, de los que forjan; aún están verdes pero van por buen camino y si hacen más etapas como ésta, llegarán a dominar la técnica : Había que estar allí abajo. Los tendidos vimos una seria y dura "novillada" de gran interés destacando el cárdeno entrepelado, azote de banderilleros y un imponente zaino. En resumen, interesantísima novillada para aficionados toristas. Este año Tordesillas ha sido una plaza seria. |